Cómo hacer nuestro pequeño huerto urbano

Publicado por: Admin Inndetec En: Noticias En: Wednesday, December 18, 2013 Comentarios: 0 Lecturas: 1707
En los últimos años, los llamados huertos urbanos se han convertido en una alternativa no sólo para aprovechar espacios de la ciudad.

 

 

En los últimos años, los llamados huertos urbanos se han convertido en una alternativa no sólo para aprovechar espacios de la ciudad infrautilizados o en desuso, sino también en una forma de compartir con otras personas una afición que ayuda a sobrellevar el estrés de la gran ciudad y volver al contacto con la tierra, a trabajar con nuestras propias manos. Del mismo modo podemos crear un huerto urbano prácticamente en cualquier lugar, un pequeño jardín, un patio, una terraza, un balcón o incluso una ventana nos va a permitir cultivar nuestras hortalizas.

 

   

 

Verdeysano, os da unos prácticos consejos para cultivar en la terraza, en el patio, tu jardín o en la ventana de casa:

 

1. Disponer de los contenedores apropiados: su tamaño va a depender de lo que quieras cultivar; existen muchos tipos: macetas, jardineras, mesas de cultivo, los hay también textiles... pero lo más importante es que sean ligeros para que se puedan mover fácilmente y que tengan un buen sistema de drenaje para eliminar el exceso de agua de riego. En una vivienda unifamiliar con un pequeño terreno, podremos destinar una zona para nuestro huerto, delimitando el espacio y aportando al suelo abonos orgánicos que mejoren sus condiciones físico-químicas y su fertilidad.

 

2. Sol: Las hortalizas al igual que el resto de las plantas necesitan la luz solar para obtener energía a través de la fotosíntesis. En principio la mejor orientación será aquella que nos permita una buena cantidad de horas de luz directa (un mínimo de 8-10 horas de sol o 4 de luz directa) normalmente orientación sur o sureste, aunque también habrá que tener en cuenta los obstáculos que podamos tener y que nos puedan crear sombras (edificios, etc.). En la mayoría de ocasiones no podemos elegir entre varias ubicaciones para el huerto y tenemos que adaptarnos al espacio disponible.

 

3. Planifica el espacio: ten presente la superficie que se va a ocupar, la capacidad y la distribución de los contenedores; se evita así, por ejemplo, sobrecargar el balcón o ventana. Coloca las plantas bajas delante de las altas para aprovechar mejor las horas de sol. De esta manera, coloca, por ejemplo, la lechuga en macetas por delante de los tomates o las judías.

 

 

4. Utiliza los sustratos adecuados: las hortalizas necesitan un sustrato rico en nutrientes para crecer y dar fruto. Los expertos aconsejan sustratos orgánicos los cuales deben:

  • - Ser ligeros, para permitirnos su manejo con facilidad y no sobrecargar nuestras terrazas o balcones.
  • - Tener una adecuada porosidad, que permita una buena aireación (circulación del aire que permita la respiración de las raíces) y retención de agua (que permita que se cree una reserva de agua en el sustrato a disposición de las raíces).
  • - Retener nutrientes fundamentales.

 

5. Escoge bien el sistema de riego: en una terraza o jardín puedes instalar riego automático, pero si esto no es posible, procura tener un fácil acceso a un grifo para regar sin grandes inconvenientes. La regadera de toda la vida o una goma de regar serán suficientes.


6. Frecuencia y cantidad de agua: va a depender de la época del año (verano o invierno), pero ten presente que siempre es mejor mantener la humedad, es decir, regar más frecuentemente pero menor cantidad.

 

7. Semillas y plantones: Para el agricultor principiante recomendamos comenzar a cultivar utilizando plantones. Cada vez son más los viveros cercanos a las ciudades que ofrecen plantel (sobre todo en primavera) debido al aumento importante de aficionados al huerto en casa. Esta es una opción interesante para aquellos que se inician en el cultivo ya que, aunque no vemos la primera parte del ciclo de la planta, simplifica bastante las tareas del huerto.


8. Autoconsumo: para asegurar un buen rendimiento de tu huerto, lo mejor es diversificar el cultivo, en pocas cantidades y escalando las cosechas. Una de las ventajas de cultivar en casa es que podemos adecuar los cultivos a nuestras propias necesidades de consumo.

 

9. Combinar cultivos de distintas especies: la variedad de cultivos es grande. Para quienes son principiantes se recomienda probar con: cebollas, ajos, espinacas, rábanos, lechugas, plantas aromáticas…

 

 

 

10. Control de plagas: es un aspecto importante a tener en  cuenta. Para todos aquellos que quieran iniciarse en esto de la ‘agricultura casera’ es recomendable tener unas nociones básicas de las plagas y enfermedades que afectan a los cultivos y conocer los remedios más naturales para combatirlas. La esencia del huerto en casa es poder obtener un producto lo más sano posible sin recurrir necesariamente al uso de pesticidas. En verdeysano te ayudamos a conseguirlo.

 

Etiquetas: huerto urbano personal

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